
El Candombe es un ritmo proveniente de Africa que ha sido parte importante de la cultura uruguaya por más de doscientos años. Para comprender cómo evolucionó este ritmo fuertemente enraizado en la cultura uruguaya, es necesario dar vuelta las hojas de la historia africana y sudamericana para observar como este ritmo contagioso ancló en las costas montevideanas. Los textos que siguen a continuación son fragmentos extraídos de libros y artículos sobre el candombe, así como también hay opiniones de algunos personajes que lo han vivido muy de cerca.
Montevideo, capital del Uruguay fue fundada por los españoles en un proceso iniciado en 1724 y culminado en 1730. En 1750 comenzó la introducción de esclavos africanos. A principios del siglo XIX la población de origen africano en Montevideo seguramente excedía el 50% de los habitantes. El origen de esta población no fue de un Africa homogénea, sino que fue de un Africa multiétnica y culturalmente muy variada. Siendo la mayoría un 71% del área Bantú, Africa Oriental y Ecuatorial, mientras que el resto era de origen no Bantú, de Africa Occidental: Guinea, Senegal, Gambia, Sierra Leona y Costa de Oro (hoy Ghana). Se estima que desembarcaron en las costas de América, Norte y Sur, no menos de diez millones de "piezas de ébano", lo que implica una sangría de sesenta millones de seres humanos, en base al cálculo de que por cada seis víctimas de este tráfico, sólo una llegaba al puerto en que era subastada. Para entender lo que esto significaba, entonces en términos demográficos, bastaría el dato de que al comenzar el siglo XIX Buenos Aires tenía una población de apenas 50.000 habitantes. * Del prólogo escrito por Adolfo Colombres, en el libro "El Candombe" de Ruben Carámbula.
Biafra estaba muerta, nadie allí quiso llegar
Por unos negros que mueran,
¿a quién le puede importar?.
Briafra, estás desierta, tus tambores ya no están
Así cantaba tu gente mientras pudieron cantar:
Ne-ia ne-ia cumaia-nagatáNe-ia ne-ia cumaia-nagatá *
Del Candombe "Biafra" de Ruben Rada, en la introducción del libro "Los Tambores del Candombe" de Luis Ferreira.
El Candombe es supervivencia del acervo ancestral africano de raíz Bantú traído por los negros llegados al Río de la Plata. El término, es genérico para todos los bailes de negros: sinónimo pues, de danza negra, evocación del ritual de la raza. Su espíritu musical trasunta las añoranzas de los desafortunados esclavos, que de súbito se vieron transplantados a América del Sur, para ser vendidos y sometidos a duras faenas. Eran almas doloridas, guardando incurables nostalgias del solar nativo. En época de colonia, los africanos recién llegados llamaban a sus tambores con el nombre de tangó. Con este vocablo también llamaban al lugar donde los negros realizaban sus danzas candomberas, las cuales además eran denominadas con este término. Con la palabra Tangó se designaba el lugar, el instrumento y por extensión el baile de los negros.
En los albores del siglo XIX, al Cabildo de Montevideo le preocupaba seriamente la realización de los candombes, a los que denominaban indistintamente "tambó" o "tangó", prohibiendo y castigando duramente a sus cultores por considerar que esta danza era un atentado a la moral pública. En 1808 los vecinos de Montevideo solicitaron al Gobernador Francisco Javier Elío, que reprimiera más severamente los candombes y "prohibiera los tangós de los negros". * Del libro "El Candombe" de Ruben Carámbula
En Africa tambor y ejecutante se definen con la misma palabra: Tambor.
Era la voz de los viejos "tatas" del Candombe a mediados del siglo pasado, sonando en las salas de las sociedades de Negros, hijos y nietos de los llegados en las bodegas de los barcos negreros. Entre 1751 y 1810 Montevideo recibió grandes contingentes de africanos en barcos de banderas inglesas y españolas. Su cultura fue rápidamente sojuzgada por el español, pero la necesidad de expresión, su liberación se mantuvo a través del Tambor.
El Tambor del Candombe es la presencia ancestral africana en el Uruguay.
Las casas de reunión donde los esclavos asistían con licencia de sus amos, eran cerradas al público en general en el Montevideo antiguo, eran llamadas Tangós y en ellas celebraban sus festividades y ceremonias al son del Tambor.
De esta época de celebraciones, original en Uruguay, sólo los toques se conservan y tienen su mayor manifestación en las "Llamadas" del barrio Sur y Palermo. Han conseguido preservar su memoria ancestral en el sonido del Chico, el Piano y el Repique. * Fragmentos de los documentos presentados por Aglimira Villalba "La Negra", en Agosto de 1994 en Salvador, Bahia, en el II Congreso Internacional de Culturas Afro-Americanas.
Apasionados por el ritmo con fugaz e ingenua alegría, el baile es la recompensa por sus tareas de mandil, por las tareas de carga que van deformando sus cuerpos ágiles.* Escrito por Samuel Oliver, fragmento del libro de "Figari" en 1984 de la colección "Artistas de América".
El 28 de Octubre de 1846 el Presidente de la República Joaquin Suárez abolió la esclavitud en Uruguay en un proceso que comenzó en 1825. * Información proporcionada por Virginia Martínez
Uruguay abolió la esclavitud y algunos documentos describieron los rituales de danza africanos en Montevideo y en el campo, que fueron conocidos como tangós (con acento en la segunda sílaba). Esta palabra se refiere diversamente a los tambores, las danzas y los lugares donde se llevaron a cabo los rituales religiosos. En ese respecto consiste un intrigante cuento musicológico sobre los oscuros orígenes del tango, uno de los géneros musicales más conocidos de Latinoamérica.
El tango se desarrolló simultáneamente en Montevideo y en Buenos Aires. Aunque tradicionalmente se considera una creación de inmigrantes italianos y españoles, los expertos opinan que la danza y la música africanas influyeron profundamente en la música y en los movimientos de baile que se asocian con el tango.
La población negra en Argentina fue desapareciendo, por un lado, en el 1800 la fiebre amarilla diezmó la población, por otro lado, a causa de los matrimonios mixtos y finalmente, por el masivo reclutamiento militar de negros que luego morían en las guerras. En Uruguay hace dos siglos atrás, la gente de descendencia africana representaba alrededor de la mitad de la población, actualmente el número gira en torno a las 189.000 personas en una nación de 3.2 millones.* Fragmento del L.A.Times, artículo escrito por Sebastian Rotella Traducido por Claudia Raffo.
Después de la declaración de su Independencia en 1825, las guerras civiles dividieron la República durante 75 años. La dictadura militar silenció al Uruguay desde 1973 hasta que la democracia se restableció en 1985, cuando muchos exiliados volvieron a sus hogares. Alrededor del 90% de los uruguayos, la gran mayoría de descendencia española o italiana, vive en ciudades, siendo Montevideo donde se encuentra casi los 2/5 de la población. La educación es gratuita y obligatoria, siendo uno de los países más instruidos de Latinoamérica. * Extraído del "National Geographic Atlas of the World" (sexta edición mejorada, 1995)
Montevideo, el Uruguay de las noches domingueras, los tambores del Barrio Sur se reúnen a la luz del fuego en una intersección del histórico barrio de los negros, en una tranquila esquina de Sudamérica. Las llamas bailan en la poderosa luz de una fogata que se enciende para calentar las lonjas de los tambores. Filas de tamborileros desfilan por la calle en una confusión de músculo, sudor y sonido, llenando la noche con un ritmo proveniente de África, conocido como Candombe.
El ritual de la esquina de la calle es parte del capítulo olvidado de la diáspora africana. Los tambores cuentan la historia del profundo impacto que la cultura africana ha tenido en Uruguay y en otros lugares de América Latina. De hecho, los afro-uruguayos celebran un fragmento de la historia, que es a menudo ignorado. * Fragmento del L.A.Times, artículo escrito por Sebastian Rotella Traducido por Claudia Raffo
Es común que muchos tamborileros se junten en las calles de Montevideo a tocar sus instrumentos. Es fácil verlos en Isla de Flores, la calle que conecta Cuareim y Ansina, los dos barrios principales del candombe. Hace ya más de un siglo que cuerdas espontáneas pasean por esta calle, tradición que continúa hoy. Isla de Flores también lleva su segundo nombre, Carlos Gardel, en homenaje al gran cantor. Mientras la cuerda va pasando lentamente por las calles de Montevideo, su ritmo contagioso lleva a todos consigo, y la gente sale a la calle a bailar su candombe. A medida que va pasando la cuerda por las angostas calles de Montevideo, las puertas y ventanas de las casas se abren para recibir el mensaje que traen los tambores. En intervalos determinados por el jefe de la cuerda, los tamborileros paran su marcha, arman una fogata para afinar los tambores y continuar. Puro candombe.